"Despega Infantil" nace con la intención de ser un recurso pedagógico para la comunicación, la interacción y la difusión de información entre familias y la escuela.
Hemos comenzado en este segundo trimestre Mayte y yo con el
taller de “Inteligencia emocional”.
En la primera sesión hemos trabajado con el cuento “Orejas
de Mariposa” del que ya os hablé aquí para trabajar la autoestima y como gestionar las burlas.
Después de leer el cuento, pusimos en común si alguna vez
nos hemos sentido burlados, cómo responderíamos ante las burlas de la mejor
manera posible...etc.
Y por último, nos pusimos en el lugar de la protagonista haciendo
nuestras propias Orejas de Mariposa. De esta manera les enseñamos a ponerse en el lugar de la otra persona y como ver el
lado bonito a lo que otros quieren ver un lado feo.
Estamos acostumbrados a considerar las emociones y la
inteligencia como algo distinto e incluso opuesto.
Pensamos que la inteligencia guía nuestras acciones de
forma racional y, por el contrario, las
emociones nos llevan a comportamientos irracionales.
Pues nada más lejos de realidad. Hay distintos tipos de
inteligencia.
Según Gadner hay inteligencia lingüística, lógico
matemática, corporal, espacial, musical, interpersonal, intrapersonal y
naturalista.
Cada persona
destacamos en una de ellas o en más de una. Así, por ejemplo, Gasol destaca en inteligencia corporal e
Isabel Allende en inteligencia lingüística.
Posteriormente Goleman, tan solo hace diez años, habló de
la existencia de otra inteligencia más, la inteligencia emocional.
Esta inteligencia consiste en la
capacidad de identificar y expresar las emociones, de negociar soluciones y de
mantener el autocontrol.
Según el autor, de hecho, algunos
comportamientos típicos de nuestra época (la soledad, la depresión, pero
también fenómenos de delincuencia y agresividad…etc.) serían el resultado de un
analfabetismo emocional generalizado, una señal importante de la necesidad de
una pedagogía sobre lagestión de las emociones.
Y ahí es donde entramos nosotros, los
educadores y los padres.
La inteligencia emocional no es innata
sino que se aprende. Es por eso que enseñar a gestionar las emociones debería ser
la tarea principal para ambos.
La inteligencia emocional comprende
diversas habilidades. Una de ellas es la empatía.
La empatía es la capacidad para ponerse en el lugar del otro,
para sentir lo que el otro siente, de entenderlo pero no desde la propia
perspectiva sino de la del otro.
A continuación os pongo dos cuentos
preciosos con los que trabajamos la empatía.
EL CAZO DE LORENZO
O como ver las cosas desde el punto de
vista de alguien especial .
OREJAS DE MARIPOSA
O como tener las orejas grandes también puede
ser provechosos.
POR CUATRO ESQUINITAS DE NADA
O como modificar el entorno para que
alguien encaje.